
No siempre fui la mujer que soy hoy.
Hubo un tiempo en el que me sentía perdida criando en otro país, con dos hijos pequeños, sin saber si estaba haciéndolo bien. Migré, dejé mi carrera, mi red, mi idioma… pero no dejé de ser mamá. Y eso me salvó.





No necesitas ser experta, solo necesitas una guía que te haga el trabajo más fácil.

No siempre fui la mujer que soy hoy.
Hubo un tiempo en el que me sentía perdida criando en otro país, con dos hijos pequeños, sin saber si estaba haciéndolo bien. Migré, dejé mi carrera, mi red, mi idioma… pero no dejé de ser mamá. Y eso me salvó.



Recibe nuestra newsletter directamente en tu bandeja de entrada